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La lectura supone un doble trabajo de descodificación de los signos gráficos y de comprensión de estos signos, con habilidades y conocimientos propios del proceso lector y de factores asociados a este aprendizaje.

El proceso de decodificación se inicia con el componente visual, con la participación de habilidades fisiológicas y cognitivas que permiten percibir y discriminar como iguales o diferentes los signos gráficos, atendiendo a sus rasgos distintivos.

Después tiene lugar la conversión de los signos gráficos analizados en fonemas, momento en que será necesario conocer y poder aplicar las reglas de correspondencia grafía-fonema aisladamente y en unidades de procesamiento superiores (sílaba, palabra, frase y texto).

Con estas habilidades y conocimientos, el niño podrá decodificar la palabra, segmentando-en sus componentes silábicos (decodificación fonológica) o a partir de su imagen global (descodificación visual).

  • Descodificación fonológica o ruta fonológica. Es necesaria la intervención eficaz de la memoria operativa para retener los segmentos descodificados mientras se descodifican los nuevos segmentos y se integran en una unidad de significado.
  • Descodificación visual o ruta visual. A partir de la imagen de la palabra, almacenada en el vocabulario lector creado con la práctica lectora, se activa el significado de la palabra.

Los niños sin dificultades lectoras usan la ruta fonológica durante los dos primeros cursos de la educación primaria y comienzan a introducir la visual a medida que van adquiriendo vocabulario lector con la práctica lectora, hecho que ya se detecta hacia finales de segundo de primaria.

Cuando un niño no sigue adecuadamente el proceso de aprendizaje de la lectura, los logopedas valoramos si estas dificultades son específicas del proceso lector, es decir, si se trata de dislexia, o si son secundarias a otras dificultades.

Se diagnosticará Dislexia cuando el niño presente dificultades importantes en la lectura más allá de los 8 años o presente dificultades atípicas, cuando se han descartado dificultades generales que las puedan provocar y cuando una intervención ajustada a sus dificultades no le ayude a superarlas.

Un tratamiento precoz de las alteraciones del lenguaje escrito resulta la mejor garantía para poder lograr un desarrollo máximo de este aprendizaje en el futuro, resultando recomendable adelantar la intervención al Diagnóstico de forma preventiva.

 

 

Dislexia