Apraxia del habla en adultos

La apraxia del habla es un trastorno de la programación motora del habla que disminuye la capacidad para planificar y ejecutar voluntariamente los movimientos adecuados para la articulación del habla, siempre y cuando no exista parálisis, debilidad o descoordinación de la musculatura que interviene en el habla.

Este desorden es causado por enfermedades o lesiones que afectan al cerebro (por ejemplo, un ictus) y provoca una pérdida o dificultad en la habilidad para organizar y planificar intencionalmente la secuencia de movimientos necesarios para producir los sonidos del habla y/o su secuenciación en sílabas o palabras, por tanto, el lenguaje de las personas que sufren este trastorno se caracteriza principalmente por errores de articulación y secundariamente por alteraciones de la prosodia, aunque la función vegetativa de la musculatura es normal (por ejemplo, los movimientos de succión o deglución son normales, la percepción es normal, etc.), así como la audición.

El problema radica principalmente en la organización de los movimientos en tiempo y espacio y, por lo general, la persona puede producir los sonidos correctamente de forma aislada, pero a medida que la secuencia de sonidos crece, la organización de los movimientos se vuelve más dificultosa y su inteligibilidad disminuye. Aunque la persona sabe lo que quiere decir, no puede decirlo correctamente, por lo que es capaz de producir un sonido o una palabra en un momento concreto, pero no puede hacerlo de nuevo cuando quiera.

 

¿Cuáles son algunos de los síntomas o características observables de la apraxia del habla?

 

La persona con apraxia del habla sabe qué palabras quiere utilizar, pero el cerebro tiene dificultad en coordinar los movimientos musculares necesarios para decir dichas palabras. Por esta razón, puede decir algo completamente diferente, incluso palabras inventadas, como “tate” o “pacheca” en lugar de decir “chaqueta”. En esos momentos, la persona reconoce el error y trata de pronunciar la palabra de nuevo (e incluso varias veces), situación que a veces resulta muy frustrante para ella, pues realiza un gran esfuerzo para pronunciar correctamente y unas veces logrará articular la palabra y otras no.

Dependiendo de la severidad del trastorno, la persona tendrá mayor o menor dificultad en imitar los sonidos del habla y los movimientos no necesariamente relacionados con el habla (apraxia oral), pero sí que suelen conservar parcialmente la capacidad de producir el “lenguaje automático” (lenguaje de rutina), como: “hola, ¿qué tal?”, “buenos días”, “hasta luego”, etc.

¿Cómo interviene el logopeda en un caso con apraxia del habla?

 

El logopeda puede ayudar a la persona con apraxia del habla a mejorar su expresión oral y capacidad de comunicación. En la mayoría de ocasiones, resulta necesario volver a entrenar y reeducar la musculatura implicada en el habla, trabajando mediante ejercicios de repetición el correcto posicionamiento de los músculos y la secuenciación de los sonidos para crear palabras. Para ello, es necesaria una evaluación completa del paciente que permita conocer en detalle los aspectos que necesitan reeducarse y adaptar así el tratamiento a sus necesidades. Si necesita saber más información sobre apraxia, no dude en ponerse en contacto con nosotros.