Disfonías psicógenas

¿Qué es una disfonía psicógena?

Una disfonía psicógena es un trastorno de pérdida de la voz que suele afectar a adultos de entre 20-30 años, y más frecuentemente en mujeres. Se trata de una alteración muy poco frecuente en la que no existe lesión anatómica o neurológica, sino que es resultado de un proceso de inhibición psicológica, con un comienzo brusco. En estos casos, la inhibición vocal podría ser consecuencia de una emoción muy fuerte, como un mecanismo de defensa ante estados emocionales que no se desean expresar, por temor a dañar el órgano vocal, por un miedo obsesivo a perder la voz, por una preocupación excesiva y permanente por el cuidado de la voz, etc.

¿Cómo es el perfil de la persona con disfonía psicógena?

 

Por lo general, la persona con disfonía psicógena tiene una historia personal caracterizada por situaciones que le han afectado o le afectan emocionalmente y somatiza o dirige su problemática emocional a la laringe. Los principales factores o características que definen su alteración de la voz son:

  • žSucesos estresantes de la vida: pueden ocurrir antes de la aparición de la disfonía psicógena y/o estar presentes durante la patología vocal. Por lo general, son sucesos que dejan huella, como la muerte de un ser querido, haber sido maltratado recibiendo quejas por parte de otros o haber sido ignorado delante de otras personas, etc.
  • Dificultades en las relaciones familiares o interpersonales: son relevantes los problemas matrimoniales de los que la persona no quiere hablar, dificultades con algún familiar o en el matrimonio debido a la falta de comunicación, conflictos en el trabajo, etc.
  • Baja autoestima y falta de autoconfianza: la falta de confianza en sí mismo es un rasgo típico y común en los pacientes con esta patología. Además, esta situación puede estar fomentada por su entorno, formado por personas que critican y dan demasiados consejos sobre cómo hacer las cosas.
  • Depresión, bajo estado de ánimo e impotencia: podemos encontrarnos con un paciente que esté pasando por un período de depresión, por lo que debemos estar atentos para detectar cualquier síntoma: ponerse a llorar, experimentar y preocuparse por sentimientos de impotencia y sentimientos negativos, estar desanimado, desmotivado, etc.
  • Estrés y ansiedad: la persona suele haber experimentado situaciones estresantes, por lo que puede estar ansioso o físicamente tensionado.
  • Exceso de responsabilidades: es frecuente que la persona asuma responsabilidades dentro de la familia, amigos y entorno laboral, y esto les produce estrés.

 

¿Cómo se interviene?

 

Para conocer el perfil del paciente con disfonía psicógena y poder realizar la intervención, es imprescindible un trabajo multidisciplinar en el que colaboren principalmente profesionales como el logopeda, el otorrinolaringólogo y el psicólogo. A partir de la evaluación de estos profesionales, se puede comprobar el estado de las cuerdas vocales y su funcionamiento, las características de la voz, así como los distintos factores psicológicos, sociales y emocionales que influyen en la persona y que originan la disfonía.

Una vez realizada la evaluación, se comienza con el tratamiento de la disfonía, pero éste no debe consistir solamente en recuperar la voz con la ayuda de un logopeda y las revisiones otorrinolaringológicas pertinentes, sino que debe contemplarse la actuación conjunta y coordinada de los distintos profesionales (logopeda, psicólogo, otorrinolaringólogo, psiquiatra, etc.) para ofrecer el apoyo y el tratamiento necesario en cada una de las áreas que necesite el paciente.