Dislexia. Las habilidades y los conocimientos para el procesamiento de la lectura.

La lectura supone un doble trabajo de descodificación de los signos gráficos y de comprensión de estos signos, con habilidades y conocimientos propios del proceso lector y de factores asociados a este aprendizaje.

El proceso de decodificación se inicia con el componente visual, con la participación de habilidades fisiológicas y cognitivas que permiten percibir y discriminar como iguales o diferentes los signos gráficos, atendiendo a sus rasgos distintivos.

Después tiene lugar la conversión en fonemas de los signos gráficos analizados, momento en que será necesario conocer y poder aplicar las reglas de correspondencia grafía-fonema (RCGF) aisladamente y en unidades de procesamiento superiores (sílaba, palabra, frase y texto).

Con estas habilidades y conocimientos, el niño podrá decodificar la palabra, segmentando-en sus componentes silábicos (decodificación fonológica) oa partir de su imagen global (descodificación visual).

Los niños inician el aprendizaje de la lectura en P3 y lo siguen durante toda la educación infantil y primaria.

El proceso de decodificación activará el significado lexical de las palabras leídas, mediante dos vías automáticas, complementarias y alternativas en función de la frecuencia de las palabras, la longitud, los objetivos de la lectura etc.

 

  • Decodificación fonológica o ruta fonológica. Es necesaria la intervención eficaz de la memoria operativa para retener los segmentos descodificados mientras se descodifican los nuevos segmentos y se integran en una unidad de significado.
  • Decodificación visual o ruta visual. A partir de la imagen de la palabra, almacenada al vocabulario lector creado con la práctica lectora, se activa el significado de la palabra.

 

Los niños sin dificultades lectoras usan la ruta fonológica durante los dos primeros cursos de la educación primaria y comienzan a introducir la visual a medida que van adquiriendo vocabulario lector con la práctica lectora, hecho que ya se detecta hacia finales de segundo de primaria.

Cuando un niño no sigue adecuadamente el proceso de aprendizaje de la lectura, los logopedas valoramos si estas dificultades son específicas del proceso lector, es decir, si se trata de dislexia, o si son secundarias a otras dificultades.

Se diagnosticará  dislexia cuando el niño presente dificultades en la lectura más allá  de los 9 años o presente dificultades atípicas, cuando se han descartado dificultades generales que puedan provocar y cuando una intervención ajustada a sus dificultades no le ayude a superarlas.

 

CLASIFICACIONES DE LA DISLEXIA

La dislexia la podemos clasificar en dos grandes grupos, en función de donde se presenten las dificultades:

 

  • Dislexias periféricas: las dificultades se presentan en los procesos perceptivos.
  • Dislexias centrales: las dificultades se presentan en las rutas de acceso al significado de las palabras decodificadas.

Las más frecuentes son las centrales, donde las dificultades se presentan en la incapacidad para usar alguna o ambas rutas de acceso al significado, la ruta fonológica o visual.

Si la dificultad se encuentra en la ruta fonológica encontramos errores en la conversión sonido-grafía, dificultad para recuperar con rapidez la relación grafía-fonema y errores en el automatismo de la decodificación con vacilaciones, rectificaciones y adiciones. Sólo pueden hacer uso de la ruta visual con las consecuencias que ello conlleva para la lectura; presentan dificultades en la lectura de palabras nuevas y pseudopalabras, y hacen errores derivacional: evitan utilizar la ruta fonológica y cometen errores visuales.

 

Si la dificultad se presenta en la ruta visual se encuentran problemas de fluidez. Sólo pueden hacer uso de la ruta fonológica y, por tanto, no pueden leer palabras irregulares que no se ajustan a las RCGF.