INFLUENCIA DEL FRENILLO LINGUAL EN LOS TRASTORNOS DEL HABLA O LA DEGLUCIÓN

¿Qué es el frenillo lingual?

El frenillo lingual es un repliegue de la mucosa que va desde la base de la boca hasta la lengua a nivel medio en su cara inferior. Éste puede ser sólo mucoso, fibroso o muscular, y se encarga de sujetar la lengua, cuyo punto de inserción puede variar considerablemente. Al nacer, los niños suelen presentar una lengua corta, con frenillo tirante, pero a medida que van creciendo, la lengua se hace más fina y larga, al igual que el frenillo. Sin embargo, en algunos casos el frenillo lingual no aumenta de tamaño o es demasiado duro. Cuando este repliegue es anormalmente corto y dificulta o impide el movimiento normal de la lengua, se dice que existe anquiloglosia o frenillo sublingual corto.

Hay diferentes tipos de frenillo sublingual, pero grosso modo podemos decir que existen dos grandes grupos diferenciados: los frenillos anteriores y los frenillos posteriores. Los primeros son los más frecuentes (representan el 75% de incidencia de anquiloglosia), se observan a simple vista porque suelen llegar hasta la punta de la lengua, creando una forma similar a la de una cuchara o un corazón. Además, son fáciles de diagnosticar y tratar mediante cirugía. Por otro lado, se encuentran los frenillos posteriores, que pueden pasar inadvertidos y requieren una intervención más compleja. En algunos casos, puede ocurrir que el frenillo sea submucoso, por lo que tampco se ve a simple vista pero ancla la lengua al suelo de la boca, creando la misma forma de cuchara que hemos mencionado.

¿Por qué es importante la detección de un frenillo lingual corto? ¿Qué problemas puede ocasionar en el habla o la alimentación?

Al nacer, todos los bebés tienen el paladar alto y cerrado, pero a medida que la lengua se mueve eficazmente en la cavidad oral, éste se va abriendo y descendiendo. Si la lengua no tiene capacidad de elevación debido a un frenillo corto, este cambio no se produce, afectando a toda la estructura maxilofacial y provocando las siguientes alteraciones:

  • Alteraciones en la alimentación

La lengua juega un papel muy importante en la lactancia, porque ayuda al pezón a adoptar la posición adecuada dentro de la boca y luego comprime la aréola contra el paladar duro, con movimientos ondulantes para exprimir el pecho de la madre y extraer la leche. Cuando existe frenillo lingual corto, éste puede impedir o restringir los movimientos linguales (extensión, elevación, lateralización y peristaltismo) del niño, dificultando o imposibilitando un buen agarre del mismo al pecho, lo que a su vez puede hacer que la transferencia de leche sea insuficiente.

Además, la deglución inicial que realizan los niños (por el reflejo de succión-deglución) debe desaparecer paulatinamente y, entre los 2-3 años, corregir la colocación de la lengua en la deglución. Para ello, es necesario que el niño sea capaz de presionar con la lengua los alveolos, ubicados en el paladar. Si el niño presenta frenillo lingual corto, el desarrollo de la deglución no se completa correctamente, lo que puede dar lugar a una deglución atípica.

  • Alteraciones en el habla

La limitación para elevar la lengua puede producir dificultades en la pronunciación de sonidos en los que la lengua debe contactar con el paladar, como las consonantes “t”, ”d”, “n”, ”l”, “s”, “z” o “r” (lo que conocemos como rotacismo).

Es muy importante que el niño sea valorado por un foniatra o un logopeda, para que explore la apariencia física del frenillo lingual y  la repercusión real en la funcionalidad de la boca, porque en ocasiones las alteraciones en la pronunciación pueden deberse a otro tipo de problemas (neurológicos, psocilógicos…)

  • Otras alteraciones

Además de las alteraciones mencionadas previamente, la falta de movilidad de la lengua puede causar inhabilidad para efectuar una autolimpieza oral interna, lamer los labios o muchas veces tocar instrumentos de viento, lo que origina a su vez problemas sociales.

¿Qué debemos hacer en caso de anquiloglosia?

Si sospecha de que su hijo presenta un frenillo lingual corto y tiene dificultades en el habla y/o la deglución, debe acudir al médico odontopediatra, quien realizará una cuidadosa valoración de la lengua e indicará un tratamiento quirúrgico en caso de que sea necesario. Posteriormente, es necesario que acuda a un logopeda con el fin de solucionar las dificultades en el habla y/o la deglución. Si necesita obtener más información acerca de la anquiloglosia o frenillo lingual corto, no dude en ponerse en contacto con nosotros.