Retraso madurativo, signos de alerta y evolución

Retraso madurativo

El retraso madurativo, o del desarrollo, es cuando un niño no alcanza sus hitos de desarrollo en los tiempos previstos. Es decir, el desarrollo del niño o la niña no sigue su curso normalizado y cronológicamente va retrasado. Es un término que se utiliza para describir un proceso más lento a nivel de maduración neurológica en ausencia de una lesión cerebral visible.
Este retraso lo encontramos en diferentes áreas: la motricidad gruesa o fina, el desarrollo cognitivo, el lenguaje, la comunicación y/o las habilidades sociales. Para que un niño sea diagnosticado con un retraso en el desarrollo la afectación la encontraremos en varias áreas al mismo tiempo, sí por ejemplo afecta sólo al área del lenguaje, se debería hablar de retraso del lenguaje.

El retraso en el desarrollo puede ser causado por diferentes factores, como puede ser la herencia genética, los problemas con el embarazo y el parto prematuro. No obstante, algunas veces, la causa es desconocida.

 

Señales que nos pueden alertar de un retraso madurativo.

Con un año:

  • El balbuceo de las primeras palabras comienza después del primer año.
  • No muestra interés por enseñar sus juguetes y las cosas que le interesan.
  • El gateo comienza después del primer año o incluso más tarde.
  • No responde ni reacciona cuando le llaman por su nombre.
  • No imita, ya sean sonidos, ritmos o acciones.
  • No distingue los sonidos familiares (el timbre de la puerta, la voz de los padres).
  • Se muestra desinteresado con los juguetes y los juegos.

Con dos años:

  • El vocabulario es reducido y las contestaciones a preguntas son escuetas.
  • Los primeros pasos comienzan cuando los niños de su edad ya caminan.
  • Perdida de concentración que no le permite seguir el hilo de una historia infantil o una conversación.
  • No juega ni se integra con los niños de su edad.
  • No expresa sus emociones.
  • No ejecutan más de una orden a la vez y les cuesta seguir normas sencillas.
  • El juego no es simbólico ya que la capacidad de abstracción no existe o es muy limitada.

En la mayoría de los casos, el diagnostico suele darse en los primeros años de vida, sin embargo, pueden pasar hasta dos o tres años, hasta que los padres no se dan cuenta de que su hijo/a no es capaz de realizar las mismas cosas que los niños de su edad.

 

Evolución de un retraso madurativo

En sentido general, la evolución de un retraso madurativo suele ser positiva, siempre que reciba la estimulación y la intervención adecuadas. Los niños o niñas con retraso en el desarrollo a menudo progresan y alcanzan un desarrollo normalizado al igual que el resto de niños de su edad.

Hay que tener en cuenta que para que un retraso madurativo no se acentúe y persista a lo largo del tiempo es necesaria una intervención lo más temprana posible. Suele ser complejo a edades tan tempranas distinguir los diferentes trastornos infantiles y el dar el diagnóstico es complicado, ya que en algunos casos lo que en principio era un retraso madurativo termina en un diagnóstico más específico por lo que hay que estar atentos para ir dado las respuestas a las variables que se puedan ir presentando a medida que el niño va creciendo.