Logopedia y discapacidad auditiva

¿Qué es la discapacidad auditiva?

La discapacidad auditiva se define como la pérdida o anormalidad de la función anatómica y/o fisiológica del sistema auditivlogopedia_audicióno, y tiene su consecuencia inmediata en una discapacidad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral. Partiendo de que la audición es la vía principal a través de la cual se desarrolla el lenguaje y el habla, debemos tener presente que cualquier trastorno en la percepción auditiva del niño a edades tempranas va a afectar en su desarrollo lingüístico y comunicativo, a sus procesos cognitivos y, consecuentemente, a su posterior integración escolar, social y laboral. Por esta razón, el diagnóstico temprano es fundamental para limitar las consecuencias y el impacto que la disminución de la audición tendrá en el desarrollo global del niño.

¿Qué tipos de discapacidad auditiva existen?

En función de la localización, el grado de pérdida y el momento en que tuvo lugar la pérdida auditiva, encontramos los siguientes tipos de deficiencia auditiva:

a)      Según la localización:

ž   Hipoacusia de transmisión o de conducción: alteraciones que tienen lugar en el oído externo y/o medio. Afectan a la cantidad de sonido.

ž   Sordera neurosensorial o de percepción: alteraciones que tienen lugar en el oído interno o en alguna región de la vía auditiva en el sistema nervioso central. Afectan a la cantidad y calidad de la percepción del sonido.

ž   Sordera mixta: cuando están afectados simultáneamente el oído externo o medio y el interno.

b)      Según el grado de pérdida auditiva (Bureau Internacional de audiología): tomamos como referencia la pérdida auditiva o umbral de nivel de audición medida en decibelios (dB).

ž   Audición normal: umbral de audición (0-20 dB). El niño no tiene dificultades en la percepción de la palabra.

ž   Hipoacusia leve o ligera (20-40 dB). La voz débil o lejana no es percibida. El niño suele ser considerado como poco atento.

ž   Hipoacusia media o moderada (40-70 dB). El umbral de audición se encuentra en el nivel conversacional medio. El retraso del lenguaje y las alteraciones articulatorias son muy frecuentes.

ž   Hipoacusia severa (70-90 dB): es necesario elevar la intensidad de la voz para que ésta pueda ser percibida. El niño presentará un lenguaje muy pobre o carecerá de él.

ž   Hipoacusia profunda o sordera (más de 90 dB). Sin la rehabilitación apropiada, estos niños no hablarán, sólo percibirán los ruidos muy intensos y será, casi siempre, más por la vía vibrotáctil que por la auditiva.

ž   Cofosis: pérdida total de la audición.

c)      Según el momento en que tuvo lugar la pérdida:

ž   Prelocutiva: la pérdida auditiva está presente al nacer el bebé u ocurre antes de que el niño adquiera el habla (2-3 años de vida).

ž   Postlocutiva: la pérdida auditiva aparece con posterioridad a la adquisición del habla; la consolidación del lenguaje ya se ha efectuado.

 

¿Cuáles son las causas de la discapacidad auditiva?

Las causas de las deficiencias auditivas podemos clasificarlas cronológicamente en:

ž   Causas prenatales (antes del nacimiento): de origen hereditario-genético o adquiridas (procesos infecciosos como la rubéola, sífilis, etc. o administración de fármacos tóxicos de la madre).

ž   Causas neonatales: dependen de múltiples factores interrelacionados, pero podemos centrar las causas en cuatro: anoxia neonatal, ictericia neonatal, prematuridad y traumatismo obstétrico.

ž   Causas postnatales: son todas aquellas que aparecerán a lo largo de la vida de una persona, destacando como causas más importantes la meningitis, laberintitis, sarampión, varicela o la exposición de sustancias ototóxicas (especialmente de carácter farmacológico).

¿Cómo interviene el logopeda en la discapacidad auditiva?

Una vez valorado y diagnosticado el niño con discapacidad auditiva, el audiólogo o audioprotesista procede a la adaptación de una audioprótesis o un implante coclear en función de las necesidades del niño. Tras la implantación del dispositivo, es necesario un período de adaptación en el que el logopeda (en colaboración con el audioprotesista) debe fomentar la recepción del lenguaje oral en los ambientes en que el niño se desenvuelve, modificando los parámetros del sonido que sean necesarios (intensidad, límite de frecuencias percibidas, etc.).

Posteriormente, el logopeda procede a la reeducación auditiva de la persona, enseñando de nuevo (o por primera vez) a percibir el sonido, el habla y a comprender el lenguaje oral.

¿Cuáles son los objetivos de la reeducación logopédica?

ž   Estimular el lenguaje verbal con el fin de facilitar la integración del niño en su ambiente cotidiano.

ž   Desarrollar la capacidad del niño con deficiencia auditiva para diferenciar y discriminar distintos sonidos, frases, palabras, etc.

ž   Mejorar los niveles de comprensión y expresión del lenguaje.

ž    Desarrollar adecuadas técnicas de lectoescritura.

ž   Ampliar los niveles de lectura y escritura comprensiva.

ž   Fomentar la ampliación y adquisición de vocabulario y conceptos nuevos.

ž   Desarrollar estructuras oracionales y gramaticales correctas.

ž   Conseguir una correcta articulación y emisión de fonemas y grupos consonánticos.