Recomendaciones para los problemas de deglución y masticación

deglucion_masticacionSi usted o algún familiar puede tener dificultad para la deglución (tragar) los líquidos o para tragar los sólidos, es conveniente seguir una serie de instrucciones para evitar problemas de atragantamiento y/o de aspiración (cuando la comida pasa a la vía respiratoria, es decir, “pasa por el otro agujero”).

¿Qué hago si tengo dificultad para tragar líquidos?

En este caso, debemos evitar los líquidos de consistencia fina o ligera (agua, caldo, té, etc.) porque para tragarlos se necesita una gran coordinación y control. Le recomendamos líquidos de consistencia semisólida (fruta en purés, yogur, cremas, etc.). Una buena solución para tomar líquidos es espesarlos con Maizena, puré de patata o instantáneos de venta en farmacias. Acuérdense de que la textura de los platos tiene que ser homogénea.

¡Ojo! Lleve mucho cuidado con algunos alimentos sólidos que desprenden líquido, como por ejemplo: sandía, melón, ciruelas, naranjas, etc. No debe tomar gelatinas industriales, pues pierden su consistencia cuando se mezclan con la saliva, convirtiéndose en líquido.

¿Qué hago si tengo dificultad para tragar sólidos?

Debemos evitar los alimentos que se desmenuzan y forman pequeñas bolas en la boca porque corremos el peligro de que, al toser, no traguemos correctamente y bajen hacia el pulmón (aspiración). Asimismo, los alimentos secos pueden irritar la boca, la lengua o la garganta (frutos secos, pan tostado, patatas chips, etc.).

Por otra parte, es aconsejable que ablanden los alimentos sólidos con salsas, leche, caldo, etc., para conseguir una consistencia semisólida y homogénea, o que utilicen purés y papillas para poder tragarlos más fácilmente. Tengan en cuenta que los alimentos de buen sabor, muy calientes o muy fríos, se tragan mejor que los tibios.

Respecto a la hidratación, deben proporcionar al organismo un mínimo de 2 litros de líquidos al día (en esos 2 litros hay que contar los líquidos que se toman espesados y la cantidad que obtenemos de los productos lácteos), ya que si no lo hacemos, pueden surgir problemas de deshidratación. Si el exceso de formación de mucosidad es un problema, se deben evitar los alimentos muy dulces y zumos cítricos, ya que aumentan o espesan la saliva.

La mejor posición para comer es con los pies apoyados en el suelo y con el cuerpo casi recto. Si el paciente debe quedar tendido en su cama durante la comida, hay que utilizar almohadas para inclinarlo.

¿Qué debo hacer después de la alimentación?

Debe mantenerse incorporado de 30 a 60 minutos tras las comidas. Si se acuesta muy pronto, puede presentar reflujo (retroceso del alimento hacia la boca) y aspirarlo (el alimento pasa hacia la vía respiratoria).

Asimismo, es necesaria una buena higiene bucal. Debe lavarse los dientes después de cada comida, utilizando un dentífrico suave y un cepillo de dientes blando. Puede enjuagarse la boca con un antiséptico (desinfectante bucal) o con agua y bicarbonato. De esta manera, nos aseguramos de que no han quedado restos de comida en la boca que puedan ocasionarnos atragantamientos.